El mantenimiento del Palacio
La conservación de la identidad y de los valores arquitectónicos y patrimoniales del Palacio de Justicia plantea una serie de desafíos propios de un edificio histórico de gran escala y en uso permanente. La reposición de materiales y elementos centenarios, la particular combinación de estilos y técnicas constructivas que presenta el inmueble y, sobre todo, el intenso movimiento de personas que registra a diario condicionan las intervenciones y exigen compatibilizar criterios de conservación, funcionamiento, seguridad y factibilidad técnica.
Hacia fines de los años 90 comenzó a cobrar mayor relevancia la preservación patrimonial del Palacio. Hasta entonces, muchas de las intervenciones realizadas a lo largo del tiempo habían respondido principalmente a las necesidades de uso y funcionamiento del edificio.
En 1999, el Palacio fue declarado Monumento Histórico Nacional. A partir de entonces, las actuaciones sobre el inmueble se desarrollan dentro del marco vigente en materia de protección patrimonial, considerando asimismo las particularidades institucionales y funcionales propias de la sede del Poder Judicial de la Nación.
En ese contexto, a lo largo de los años se llevaron adelante diversas tareas de conservación, restauración, mantenimiento, adecuación y puesta en valor, tanto en fachadas como en espacios interiores, de acuerdo con las características de cada sector y las necesidades derivadas de su uso cotidiano.
A estas actuaciones se suman intervenciones vinculadas con la modernización de instalaciones y servicios, necesarias para adaptar el Palacio a nuevas exigencias de funcionamiento, seguridad y tecnología.
La condición de edificio en uso permanente constituye un aspecto central al momento de proyectar y desarrollar las distintas intervenciones. La actividad jurisdiccional y administrativa, la circulación diaria de personas, las condiciones materiales existentes y las necesidades operativas de cada sector deben ser consideradas junto con los valores patrimoniales del inmueble.
La Subdirección de Infraestructura de la Corte, mediante sus áreas técnicas, participa en el estudio, desarrollo y seguimiento de proyectos y obras que se llevan adelante en el Palacio de Justicia, de acuerdo con la naturaleza y alcance de cada actuación, dentro del marco normativo aplicable y considerando las características propias de una construcción de esta naturaleza.
