23 de septiembre de 2026
Acercando la práctica pericial a la magistratura
El Cuerpo Médico Forense y la Cámara Criminal y Correccional organizaron una jornada de actualización en autopsias medicolegales.
Resumen
Con el objetivo de continuar promoviendo un mayor acercamiento y coordinación entre los integrantes de la magistratura y los profesionales que desarrollan tareas científicas y periciales al servicio de la Justicia, se realizó en la sala Gorostiaga del Palacio de Justicia una jornada de actualización en autopsias medicolegales.
La actividad, organizada por el el departamento de Docencia, Investigación y Ética del Cuerpo Médico Forense –dependiente del Centro de Asistencia Judicial Federal del Máximo Tribunal– y la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, estuvo a cargo de la perito tanatóloga Laura Aón Bertolino y Alejandro Vega, coordinador del departamento de Tanatología de la Morgue. Durante el encuentro, al que asistieron en modalidad presencial o virtual jueces y funcionarios de todo el país, se abordó el tema de la interpretación y la valoración probatoria de las autopsias en el proceso penal.
“Con el plantel completo y la infraestructura adecuada, estamos en un momento que nos permite brindar la totalidad de la experiencia pericial: a este gran esfuerzo se le saca provecho en la medida que el funcionario judicial conozca los detalles de nuestra labor”, sostuvo el decano del Cuerpo Médico Forense, Leonardo Ghioldi, al inaugurar la jornada. Además, destacó los avances que contribuyeron a acortar plazos en pericias complejas, así como el plan de refuncionalización del histórico edificio de la Morgue que impulsa la Corte.
En el mismo sentido, el presidente de la Cámara Criminal y Correccional, Ricardo Pinto, valoró la propuesta al definirla como “una mesa de diálogo recíprocamente enriquecedora” y un ámbito de intercambio de ideas que optimiza la comunicación y la interrelación entre el órgano auxiliar de la Justicia y los magistrados. A la vez, subrayó la importancia específica de las autopsias, que –dijo– “no son una pericia más” sino que muchas veces resultan “dirimentes y relevantes” a la hora de resolver causas relacionadas con muertes violentas.
Con él coincidió el camarista Hernán Martín López, al afirmar que “lo enriquecedor de estos encuentros es la articulación posterior: generar los vínculos para aceitar contactos y mecanismos de cruce de información para que la investigación sea más efectiva”. López consideró que “el aporte del informe autopsial tiene que superar la barrera de acreditar formalmente la ocurrencia del hecho: es más que un certificado de defunción científico, es una base de datos que van a suministrar al juez la mecánica y, en muchos casos, la atribución de responsabilidad”. Por ende, concluyó, “esto no puede quedar librado al voluntarismo de quienes interactúan en un proceso penal: debe apoyarse en un protocolo de actuación e investigación donde todas las partes dispongan de la información completa”.
Por su parte, el director médico de la Morgue, Santiago Maffia Bizzozero, enfatizó el carácter interdisciplinario de las autopsias y la necesidad de “mejorar la fluidez en el diálogo” con los tribunales: “Es clave contar con toda la información y con el objeto que tiene realizar esa peritación en el cadáver: qué esperan ustedes obtener de la autopsia. A partir de eso, podemos encarar de manera más precisa el estudio pericial del caso”, explicó.
