Equipos interdisciplinarios de la JNM: alcances y potencialidades en la compleja realidad contextual

Ciclo de conversatorios organizado por la Base General de Datos de Niños, Niñas y Adolescentes (BGD).

1 de julio de 2026

La Base General de Datos de Niños, Niñas y Adolescentes (BGD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación realizó un nuevo encuentro de su Ciclo de Conversatorios 2026. En esta ocasión, el conversatorio virtual “Equipos interdisciplinarios de la JNM: alcances y potencialidades en la compleja realidad contextual” contó con la moderación de Virginia Benincasa y la exposición de los licenciados Lucila Correa y Francisco Bauzá, integrantes de los equipos interdisciplinarios de la Prosecretaría de Intervenciones Socio Jurídicas de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional.

Francisco Bauzá, coordinador de los equipos interdisciplinarios del Juzgado Nacional de Menores N° 6, remarcó la importancia de estos espacios de formación para comprender las trayectorias de los adolescentes en el marco de la Justicia Penal Juvenil. Recordó que la Justicia Nacional de Menores cuenta con siete juzgados nacionales de menores y que cada uno dispone de cinco equipos interdisciplinarios conformados por duplas de distintas disciplinas. A su vez, cada juzgado cuenta con un coordinador, un delegado inspector y un abogado multipropósito. El coordinador articula el trabajo del equipo y funciona como nexo con la coordinación general de la Prosecretaría, generando un canal de diálogo permanente.

“La función del equipo consiste en el acompañamiento y supervisión de los adolescentes sujetos a procesos penales desde el momento en que se decreta su disposición tutelar y hasta que alcanzan la mayoría de edad o concluyen las actuaciones, lo que ocurra primero”, apuntó el psicólogo. En ese sentido, explicó que el trabajo busca fortalecer los recursos personales, sociales y comunitarios de cada adolescente, generando vínculos de confianza y colaboración que potencien sus posibilidades de posicionamiento subjetivo durante el proceso penal juvenil.

El trabajo comienza con una entrevista interdisciplinaria inicial para obtener una mirada integral de cada caso, contemplando su complejidad. Para ello resulta fundamental la articulación con los ámbitos familiar, comunitario, territorial e institucional del adolescente. Luego se elabora un informe de seguimiento y se trabaja en la construcción de un proyecto vital, que se plasma en un informe de planificación donde se establecen los objetivos del acompañamiento.

“Es importante generar un vínculo, porque eso facilita el trabajo. No se trata de una foto de la vida del adolescente ni de una pericia, sino de un seguimiento continuo. Realizamos un acompañamiento que implica una evaluación permanente de los avances y la readecuación de los objetivos. Así se genera un vínculo que finaliza con un informe retrospectivo de cierre que da cuenta de toda la intervención”, continuó Bauzá.

A su vez, los equipos también pueden intervenir en el desarrollo de medidas alternativas de resolución de conflictos mediante la elaboración de informes de preevaluación de factibilidad. Estos son puestos a disposición del Ministerio Público que, si considera pertinente impulsar una medida alternativa, puede requerir la colaboración del equipo interdisciplinario en el diseño, la implementación y la supervisión del acuerdo. “Así, el aporte del equipo interdisciplinario es clave para la reinserción social del adolescente y la construcción de un proyecto de vida”, concluyó.

La charla continuó con la exposición de la licenciada en Psicopedagogía Lucila Correa, quien presentó un trabajo realizado entre mayo de 2025 y mayo de 2026 en el que participaron todos los equipos interdisciplinarios mediante una encuesta destinada a relevar y comprender las características de su trabajo. A partir de distintos ejes de análisis, las respuestas permitieron arribar a diversas conclusiones sobre la realidad en la que desarrollan sus intervenciones.

“A pesar de las particularidades de cada territorio, aparecen preocupaciones y desafíos comunes. La complejización de las trayectorias de vida, el incremento de las problemáticas de salud mental, los consumos problemáticos, las trayectorias educativas intermitentes, el debilitamiento de las redes familiares y la mayor complejidad de las intervenciones, entre otros, son los principales datos emergentes surgidos de la sistematización de las encuestas”, afirmó la coordinadora de los equipos interdisciplinarios del Juzgado Nacional de Menores N° 3.

Por otro lado, señaló que los delitos contra la propiedad continúan siendo los más frecuentes, aunque “cada vez aparecen con mayor frecuencia nuevas figuras delictivas, como los delitos contra la integridad sexual y aquellos vinculados con la utilización de herramientas digitales, lo que implica nuevas modalidades y estrategias de intervención para los equipos interdisciplinarios”.

Como cierre, y luego de responder las preguntas de los más de 250 participantes del conversatorio, Francisco Bauzá remarcó que “no hay que caer en una demanda inversa. Muchas veces le estamos pidiendo a adolescentes que están en una situación de vulnerabilidad que sostengan el dispositivo. Son las instituciones las que tienen que hacer el esfuerzo para generar lazos y que los chicos quieran participar. Los adolescentes están mutando todo el tiempo; no se puede ser rígido, hay que ser flexibles para ser eficaces”.